domingo, 13 de julio de 2008

APAGA LA LUZ QUE TE MUESTRO....MI TATUAJE

Paren, paren de imaginar cosas libidinosas, montón de mal pensados.
Que vamos a apagar la luz solamente para ver unos tatuajes bajo luz ultravioleta.

Así es: parece que algún ocurrente tuvo la idea de usar tinta reactiva a la luz UV, para realizar tatuajes que sólo de esa forma pueden notarse. En otros casos, la tinta especial se usa para dar un toque diferente a tatuajes tradicionales.

Veamos algunos:











En fin, partiendo de la base de que sólo es posible apreciarlos en discotecas o pubs o bares que utilicen luz UV, más vale tener una vida nocturna apreciable si se opta por estos tatuajes, aunque más no sea para amortizarlos como es debido (porque son más caros que los habituales).

¿Ustedes que opinan? ¿Se harían uno? ¿Con qué diseño?

ARTE - JAMES GLEESON


James Gleeson, nacido en 1915 en Australia, destaca como pintor aunque es también poeta, crítico, escritor y curador. Ha jugado un papel muy importante en la escena artística de su país por espacio de décadas.

Comenzó estudiando arte, como no podía ser de otra manera, pero luego descubrió una incipiente vocación docente. Se decantó entonces por el profesorado de enseñanzas artísticas.

Dos hechos ejercerían una tremenda influencia en su vida: por un lado, la lectura de William Blake y, por otro, el tomar contacto con la obra de Salvador Dalí.

Hacia 1947 emprende una serie de viajes por Inglaterra, Holanda, Francia e Italia. Dos años después regresaría a Australia, para dedicarse exclusivamente a la actividad artística.
Hoy en día se le considera el mayor pintor surrealista australiano.

Gleeson se interesó a lo largo de su obra por temas literarios, mitológicos y religiosos. Le interesaron particularmente los escritos de Freud y de Carl Jung. De este último ha recogido en su obra principalmente dos conceptos: los arquetipos y el inconciente colectivo.

Los años '50 y '60 le encontrarían abocado a plasmar mediante símbolos una idea monumental: la posibilidad de perfeccionamiento del ser humano. La técnica utilizada en esa etapa fue mixta: decalcomanía y pintura tradicional.

Hacia los '70, tras haber pasado por el collage en algunas de sus obras, saltó a un formato de pinturas en gran escala, creando paisajes interiores, sumando elementos que simbolizan el trabajo de los mecanismos mentales.

En sus trabajos actuales utiliza cada vez menos la figura humana, apenas algunos detalles del cuerpo y nada más.

Los dejo con algunos ejemplos de su obra:


(The messengers - 1949)


(We inhabit the corrosive litoral of habbit - 1940)




(Agony in the garden - 1947/1948)




(Coagulations on the maintenance of identity)



(Italy - 1951)




(La crucifixión - 1952)





(The judgement of Paris)

sábado, 12 de julio de 2008

NI CHANCE DE SALIR "NORMALES" TUVIMOS

Mi generación careció absolutamente de educación sexual formal. Ni falta que nos hizo: teníamos la televisión. Eso sí: ni chance de salir más o menos normalitos tuvimos.

¿Por qué lo digo? Y bueno, piensen un poco.

Por ejemplo, imaginen que ustedes (tiernos e inexperientes) estaban mirando sus programas favoritos de TV, como siempre. Y de repente, se dan cuenta de que tienen "extrañas sensaciones" frente a una imagen así en la pantalla:



Es que Gatúbela era, claro, el sueño de un sadomasoquista. Se nos fijaba esta imagen en la libido y...¡adiós! Ya los veo toda una vida buscando mujeres que usen ropa de cuero ajustada y manejen sogas para fines inconfesables (muy mononas con sus orejitas de gato).

Apagar la tele y acudir a las historietas no era solución: la Gatúbela de las historietas era más pervertida todavía. Las diferentes versiones muestran los clásicos fetiches de mujeres enmascaradas, ropas ajustadas, látigos, botas y qué se yo. El marqués de Sade se babearía de gusto:




Para peor, si ustedes tenían la mala idea de hojear a escondidas alguna revista de cine o actualidad de sus padres, podían toparse con la actriz que componía el personaje, para descubrir que era una bomba infernal (otra vez tus pequeñas hormonas a mil):


Conclusión: años de terapia para entender por qué Batman no hizo nunca lo que tenía que hacer: llevarse esta chica a la Baticueva y echar a Robin a patadas (y que el mayordomo Alfred no le pase las molestas llamadas del Comisionado Fierro por un buen rato!!!).

Y ya que hablé de Robin, no quiero imaginar cuántos despertares sexuales se vieron influenciados por esa conducta: un jovencito siempre vestido con ropitas raras y una máscara, viviendo en una cueva con otro enmascarado y un señor mayor que conocía todos sus "secretos"...(no me suena muy bien).


Cambiar el canal no ayudaba. Te ibas a encontrar con "Los Vengadores". Y ahí estaba la fabulosa Emma Peel: más ropita ajustada y cierres relámpago, para desarrollar tempranos fetichismos sexuales:


Vuelta al mismo tema. Imaginate tu tierna mente expuesta a escenas de este tipo: Emma, fusta en mano, en actitud dominadora sobre un pobre señor:


O como pasaba en muchos capítulos, que Emma aparecía con su ropa ajustada y a los villanos ya les entraba el morbo y la ataban (porque eran malvados pero no eran bobos):


Y no crean que si andaba suelta, la heroína de Los Vengadores se mostraba más decente, no señor: catarata de sadomasoquismo para machacar tu libido de prepúber que iba progresando:


Al final, por mucho que te hubieran educado en valores, terminabas sorprendido de tí mismo: en vez de querer ser el muchachito bueno, te identificabas con el malvado pelado que ataba a la señorita Peel y le hacía cosas:


Quizá pienses que la ciencia-ficción era inocente. Por aquel entonces se podía ver "Viaje a las estrellas". Todo muy sano y genial....hasta que te dabas cuenta que la teniente Uhura era la única mujer a bordo en medio de un montón de tipos: ¡promiscuidad total!



Pasaban los años-luz y ella seguía navegando de galaxia en galaxia con esa manga de degenerados. Viendo esta serie día tras día, no pocas niñas se habrán ido con una pandilla de motociclistas al cumplir los trece, pensando que era una conducta apropiada.

Y ni que hablar de los años de terapia para recuperar la autoestima. Porque la teniente Uhura se ponía su uniforme cortito y se mostraba ante los patanes de la tripulación, pero ellos preferían a toda una banda de villanas que aparecían en muchos capítulos.

¡Pobre Uhura! Ni competía contra estas meretrices intergalácticas:



Y claro, si la serial entera era un relajo absoluto. Qué podía sacar en conclusión un niño, si hasta el señor Spock se echaba una canita al aire de vez en cuando:

Y no me vengan a poner como ejemplo al "tímido" doctor Mc Coy: en esta escena parece salir de una casa de tolerancia interplanetaria, en incitación directa a formar un trío sexual que se fijaría en tus tiernas pupilas para siempre:



En fin, sigamos con una serial clásica: "La mujer maravilla". ¿Una serial común y corriente, con buenos y malos? ¡Nada de eso! Porque de repente aparecía en pantalla la dulce y frágil Diana Prince...

...y se convertía en un santiamén en esta frenética bomba erótica:


No quiero ni imaginar cuántas niñas habrán crecido forjando en sus cabecitas una ambigua moral sexual y un severo caso de doble personalidad. Frígidas "mosquitas muertas" que derivan en salvajes devora-hombres. ¡Y todo por culpa de la Mujer Maravilla!

Y ya que hablamos de traumas femeninos, la peor lacra para influenciar tempranamente tu conducta futura, era ésta: la Mujer Biónica:



Siempre linda, fresca, deslumbrante. Perfecta, en una palabra. ¿Y todo gracias a qué?
¡A un montón de cirugías, claro! ¡Si de esa forma la convirtieron en biónica!

El resultado, para toda una generación de niñas, fue deambular de grandes por quirófanos y clínicas de estética: dinero gastado en operaciones, botox y quién sabe cuántas porquerías más (y años de sicoanálisis para dejar de buscar la perfección):



Me dirán que las series policiales eran inocuas, que no podían tener ninguna influencia en la conducta sexual futura.....pero se olvidan de la "Mujer Policía":



Imaginen cuántos niños cayeron bajo la influencia de esta nefasta serie. Veían a Angie Dickinson en la pantalla y ¡zas! Con los años, crecerían para desarrollar extrañas preferencias sexuales, involucrando uniformes policiales y el uso de esposas y cachiporras en la cama.

Y dejé para el final la serie más siniestra de todas: Los Angeles de Charlie.



Bajo el disfraz de una serie entre policial y detectivesca, se escondía la más aberrante temática prostibularia que uno pueda imaginar: tres bellezas perfectamente producidas esperaban aburridas el llamado de una especie de gigoló mafioso que nunca daba la cara (el tal Charlie).


El único rostro visible de esta trama de trata de blancas, era el de un gordito alcahuete que se encargaba de reunir a las chicas para que escucharan las órdenes del mandamás.



Y apenas recibían el encargo, salían volando a cumplir lo que fuera, sin importar lo que la tarea involucrara: desde el uso de disfraces, simular otras identidades o el empleo de la violencia.

¡Claro: sadismo, perversión, extraños juegos de roles! Y nuestras pobres cabecitas absorbiendo precozmente todas esas aberraciones sexuales. ¡Cuántos de nosotros habremos malgastado luego nuestra tierna juventud en casas de tolerancia, buscando algo similar a lo que vimos de niños en la TV!



En fin, ya ven que no todo fue culpa nuestra: si éramos inocentes y la TV nos puso así!!!

(¡Arriba Gatúbelaaaaaaaa!!!!)

miércoles, 9 de julio de 2008

BAJATE DE MI AVION YA!!!


Tal parece que, hoy en día, existen parejas a las cuales la experiencia ser padres los agobia tanto como una expedición a las lunas de Júpiter.
Honestamente, no entiendo por qué, ya que nunca hubo una época en la que el desapego hacia los hijos fuera tan aceptado socialmente como ahora.

Los padres "posmodernos" disponen de guarderías para enviar a los hijos ya a los 45 días de vida. Y luego podrán disponer de ellos en una multitud de colegios de doble horario. Al llegar a casa, probablemente será una empleada quien se ocupe de ellos. Y si todo falla, siempre estará disponible alguna de "las tres niñeras": la TV, el PlayStation y la computadora.

Y no olvidemos los consejos que los "expertos" desgranan en libros, revistas, periódicos y hasta ridículos programas de TV (donde, por ejemplo, una niñera va a una casa, le llama al pan, pan y al vino, vino y todos se la quedan mirando boquiabiertos como si fuera una iluminada).
Pero pese a todo esto, o quizá a causa de todo esto, no logran educar correctamente a sus hijos.

Todo esto me vino a la mente por una noticia que causó revuelo en USA por estos días:

Una señora, sus cuatro hijos y su hermana fueron obligados a bajarse de un avión de Southwest Airlines antes que éste despegara del aeropuerto de Phoenix (Arizona), en virtud de la conducta peligrosamente destructiva y la actitud intratable de los chicos.

El vuelo completo era Detroit-Phoenix-Seattle, y la aerolínea consideró que la conducta que habían mostrado en el primer tramo del vuelo era suficiente para obligarlos a bajar.

Los periodistas acudieron en tropel a entrevistar a la madre, que si bien admitió que sus hijos estaban por completo fuera de control, se excusó con la frase que parece servir para todo: "son niños, estaban excitados".
(Ah, bueno...entonces quedate en tu casa hasta que se tranquilicen!!!)

Bien por la aerolínea.

martes, 8 de julio de 2008

LA BIBLIA DEL DIABLO


La Biblia del Diablo o Codex Gigas es un libro manuscrito realizado en pergamino, al que los estudiosos consideran realizado en el año 1229. De tamaño impresionante (92 x 50,5 x 22 centímetros), tiene 624 páginas y pesa aproximadamente unos 75 kilos.

Su historia nace de la mano de un solo monje desconocido, que fue su autor, en el monasterio de Podlazice (República Checa), cuyo edificio reconstruído se ve a continuación:


La leyenda dice que ese monje había cometido espantosos crímenes, por lo cual le había sentenciado la Justicia de la época a ser enterrado vivo. El reo solicitó entonces que se le perdonara la vida, si era capaz de copiar la Biblia en una sola noche de encierro.

Los jueces accedieron, pensando como es lógico que tal cosa era imposible de realizar. Y el resultado es la Biblia del Diablo, así llamada porque el monje se vio obligado a pactar con el Maligno para cumplir en tiempo y forma su tarea.

El Diablo puso dos condiciones a cambio: la primera fue que el monje le entregara su alma y la segunda, producto de la vanidad, que ilustrara la Biblia con una imagen suya. Lo cual el monje cumplió.
En efecto, siendo un manuscrito casi sin ilustración alguna, muestra sin embargo una inequívoca imagen del Diablo en la hoja 290:



El manuscrito no sólo incluye el Antiguo y el Nuevo Testamento, sino también otros textos de gran valor histórico como la Crónica de los Checos y escritos de Flavio Josefo, además de un manual para confesores y hasta un calendario. Faltan ocho hojas, arrancadas en tiempo inmemorial por manos desconocidas (se dice que en ellas estaba, en clave, la descripción del ritual de invocación realizado por el monje).

Del monasterio de Podlazice, el manuscrito llegó al monasterio de Sedlec, donde un abad lo vio y lo compró en 1295 para el monasterio de Brevnov. Sobrevivió a las Guerras Hussitas por medio de un traslado al monasterio de Broumov, quedando allí hasta que pasó a la colección del emperador Rodolfo II en el castillo de Praga.



Rodolfo II fue un emperador muy particular, del cual se sabe fue muy aficionado a los textos esotéricos, alquímicos y, en general, oscuros y prohibidos.

Fue conservado celosamente en Praga este libro, hasta que las tropas suecas atacaron la ciudad hacia el final de la Guerra de los Treinta Años, saqueando todos los objetos de valor y llevándose la Biblia del Diablo a su tierra.

Ese robo data del año 1648 y, a partir de allí, el libro sólo salió tres veces de Suecia, siempre en medio de extremas medidas de seguridad. Su destino fue, secuencialmente, Estados Unidos en 1970, Berlín en el año 1999 y Praga a fines del año pasado.

En Praga batió todos los récords de interés del público, agotándose rápidamente las entradas y todas las reservas para el tiempo que duró la muestra. Se exhibió en un edificio fuertemente custodiado, en una cámara acorazada y climatizada.

Los visitantes, diez personas cada diez minutos, accedieron a una habitación contigua a la cámara, para contemplar el famoso libro....abierto en la página que ya imaginan.

lunes, 7 de julio de 2008

ARTE - VENDIENDO AUTOS

Qué tendrá que ver el arte con vender autos, dirán ustedes. Pero les aclaro que mi sinapsis no está tan chamuscada, hay un vínculo entre los dos temas.

Los otros días miraba unos avisos de TV que publicitan coches y no pude menos que fijarme en lo pobres que suelen ser. Hablan muy poco del producto que intentan vender y, mayoritariamente, se centran en aspectos absolutamente ajenos al asunto. Desde gente que ata globos a su auto viejo para verlo elevarse y desaparecer, hasta un tipo que al ver el auto publicitado le parece que todos los demás son de juguete.

Grandioso trabajo de computadora, pero después uno sale a la calle y, francamente, todos los autos parecen más o menos iguales. Además de que hay que tratarlos como si fueran de cristal. Pero eso es otro asunto.

La cuestión es otra: ¿cómo se publicitaban antes los autos? ¿qué se mostraba en los avisos?
Quise saber eso y, la respuesta que encontré, pasa muchas veces por hermosos trabajos de ilustración. Aquí vamos a ver algunos:

Primero vemos una ilustración del catálogo de Cadillac de 1958. Siempre fue considerada una marca de lujo, con precios un tanto superiores al del coche común:





La siguiente ilustración recrea el stand de Buick en un salón automotor de 1957. El Buick pasaba por ser un campeón de fortaleza y resistencia:



A continuación, así era como se ilustraba el lujo del interior de un Chevrolet Impala de 1959:



Un aviso del De Soto de 1958 proponía un vistazo al futuro:



Y el Chrysler New Yorker de 1960 se mostraba como paladín de la modernidad, con señorita al volante y todo:



Aunque la marca también apuntaba a los coches familiares, como este Chrysler 1957:



El Ford Thunderbird de 1955 se mostraba como un deportivo apto para ser segundo coche de la casa (noten que hay otro en el garage):



A continuación (en orden) un Dodge 1959 Custom Royal convertible y un De Soto 1958 Fireflite. Lo que me llama la atención de ambas ilustraciones es que las chicas miran embelesadas el asiento trasero. (Voy a tener que preguntarle a Pablito El Vejete qué uso tenía el asiento trasero cuando él era joven).




Y lo que sigue es todo un documento: el Nash 1953 Ambassador es uno de los primeros intentos de la industria automovilística por proponer un coche "compacto":



Sigue un Mercury de 1957 y, otra vez, la señorita parece calcular la comodidad del asiento trasero (¡válgame Dios, qué época me perdí!):



Sigue un bonito Pontiac 1955 Star Chief de dos puertas:



A continuación un Packard 400 de 1955 (que te habilitaba a darle conversación a la vecina que jugaba tenis):



El que sigue es un Oldsmobile de 1961 (con dama vaporosa y todo):



Con el Odsmobile Dynamic de 1958 te ibas a las montañas así de simple (y supongo que hasta entraba ese planeador en el baúl):



Y por último, las que siempre nos convencieron de todo, las mujeres. La chica sonríe al volante de un Oldsmobile 1955, pareciendo decir: "¡Dale, papi, comprá éste que me gusta!"