sábado, 25 de abril de 2009

JEFE, TENEMOS UN PROBLEMA...


La noticia es absolutamente verídica, si bien parece extraída del guión de algún capítulo del "Súper Agente 86" ("Get Smart"):

Resulta que el Ministerio del Interior alemán tuvo que elaborar un informe, a pedido del Parlamento, ante la denuncia anónima de que se habría extraviado en sus oficinas un archivo rotulado como "Top Secret".

Por lo tanto, los espías alemanes tuvieron que revolver sus escritorios y archivadores, a ver si aparecía el bendito archivo. No sólo no lo encontraron, sino que surgieron además algunos datos preocupantes:

El informe entregado al Parlamento indica que, en los últimos diez años, el Servicio de Inteligencia alemán perdió 332 archivos, considerados tan secretos... que nadie sabe lo que contenían realmente.



Sospecho que los debe tener Siegfried (por algo se está riendo).

jueves, 23 de abril de 2009

ARTE - LEONOR FINI


Leonor Fini nació en 1908 en Buenos Aires, hija de madre italiana y padre argentino.
Siendo pequeña, su padre abandonó la familia. Por ello, su madre optó por regresar a Europa y radicarse en la ciudad de Trieste.

Con los años, Leonor optaría por París como lugar de residencia, lógica elección para una artista.
Se vinculó rápidamente al movimiento surrealista. Fue amiga de Dalí, Max Ernst, Paul Eluard y muchos otros pintores y escritores que poblaban por entonces el ambiente artístico parisino de vanguardia.

No sólo se expresó a través de la pintura: también trabajó en decorados teatrales, diseño de vestuario y hasta escribió tres novelas.
Como ilustradora, supo llevar a cabo hermosos trabajos para ediciones de obras de Edgar Alan Poe, el Marqués de Sade y Marcel Aymé entre otros.
Fallecería en 1996.

Veamos algunas de sus pinturas:

"Viajando la jornada":



"Visión roja":



"Regreso del viaje":



"Rasch":



"Memorias de fragmentos pasados" (1978):


"L'entracte de l'apotheose" (1938):


"Inútil libertad":


"Domingo después de mediodía" (1978):


"Cámara de eco":



Después me cuentan si les ha gustado.

domingo, 19 de abril de 2009

TENGO LOS BLUES (PARA RATO)

Si hay un género musical poblado de leyendas y monstruos sagrados, es el blues.
Por eso mismo, resulta muy agradable ver que aún queda espacio para nuevas estrellas.

Joe Bonamassa tiene 31 años y comenzó desde muy pequeño a tocar la guitarra. Vaya uno a saber por qué, se inclinó de inmediato por el blues, al punto que con apenas 12 años abrió un show de B.B. King.
¿Puede un niño de 12 años entender de qué va el blues? Me decanto por responder que no.
Pero el tipo creció y ahora lo interpreta con sentimiento y técnica.

Les dejo un video del tema "If heartaches were nickels" (algo así como "Si las penas fueran monedas"):

sábado, 18 de abril de 2009

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DE LA CAJA BOBA

Debo ser totalmente sincero con ustedes en este tema: mis preferencias televisivas, más allá de algunas películas y unas pocas series que suelo enganchar de casualidad, se limitan casi siempre a los canales de "temática retro" o "contenido cultural". Otro día les cuento más sobre el tema, porque hoy quiero detenerme en un tipo específico de formato televisivo: los realities de talentos musicales tipo "academia".

Personalmente, he tenido oportunidad de ver (aunque no muy seguido, porque mi aguante es limitado) las producciones españolas y argentinas de este estilo. La razón es que me gusta mucho la música y siempre espero oír cantar como los dioses a algún ilustre desconocido.

Ya sé lo que están pensando: que soy un iluso. Porque la mayoría de las veces el resultado es lamentable y, encima, hay que ver cómo hacen melodrama los "expulsados": lloran y gimen sin la menor autocrítica, por más que hayan gritado y desafinado como marranos en su "interpretación".

No es culpa sólo de ellos: todo el ambiente les hace pensar que si son jóvenes, medianamente desinhibidos, un tanto sexies y respetan los pasitos de la coreografía, la voz es lo de menos.

Pero a veces....pasan cosas. Les invito a ver este video de un concurso inglés:




Videos tu.tv

Creo que no son necesarios mayores comentarios, salvo el hecho de que me resulta vergonzante la forma en que reacciona el jurado y el público al principio, antes de que la señora cante.
Simplemente porque no es joven ni bonita, todos parecen condenarla de antemano.

Lo cual denota una tremenda pobreza de espíritu.


Pero vivimos tiempos donde, para todo, pagamos más por el envase que por el contenido.

jueves, 16 de abril de 2009

SOBRE COSTUMBRES PASADAS DE MODA


Leer no está de moda. Y mucha gente le echa la culpa a Internet, pero me parece que van mal rumbeados.
Digo esto porque la última encuesta importante sobre este tema en Uruguay, ya data de varios años atrás, en épocas donde aún no había llegado el auge del ADSL (menos que menos el wireless o los modems "viajeros"). Y aún entonces los datos eran bastante macabros.

Por ejemplo, se determinó que los hogares uruguayos donde había más de cinco libros no llegaban a un 15 por ciento.

Otro ejemplo: los datos indicaban que la inmensa mayoría de los jóvenes que estaban cursando Literatura en los liceos, anteriormente no habían leído nada (a excepción, claro, de algunos cuentos infantiles).

O sea: algún pobre profesor estaba intentando que salvaran el abismo entre "Caperucita" y "La Odisea" (seguramente en forma infructuosa).




Me acordé de estas cosas hoy, cuando una noticia me hizo pensar que, mundialmente, leer no está de moda... y reírse tampoco.

Resulta que en la localidad de Elmstein (Alemania) la Policía recibió una llamada que alertaba sobre un crimen en curso: en un bosque cercano a la ciudad, una señora escuchó alaridos y aullidos que le hicieron pensar que una persona estaba siendo torturada ferozmente.

Los gendarmes despacharon un equipo especial que llegó al bosque en helicóptero, descendió sigilosamente y procedió a encañonar a un hombre que encontraron allí, exigiéndole que liberase a su rehén de inmediato.

Cuando el hombre reaccionó de su sorpresa, les dijo que ahí no había nadie más que él.
Los policías procedieron a revisar todo el lugar y al propio Roland Hoffman (que así se llama el hombre) en busca de armas, rehenes y quién sabe qué más.

Le encontraron algo temible: un libro.

Finalmente, Hoffman logró hacerles entender lo sucedido: se fue al bosque con su libro y buscó un sitio para leer en paz y tranquilidad. Como la obra era una buena comedia, algunos pasajes le hicieron descostillarse de risa. Y eso fue todo.



El equipo SWAT se volvió al helicóptero bastante desanimado: si esperaban encontrarse con algún asesino serial, lo único que habían topado era un lector con buen humor.

No deja de ser algo raro, pero por ahora no es ilegal.

domingo, 12 de abril de 2009

ESPERO SENTADO


Ya se habrán dado cuenta de que la música me gusta mucho.
Por eso, últimamente estoy sentadito esperando que surja una buena cantante, una que de veras sea ella misma y deje huella (y además tiene que gustarme como canta, jajjaja).
Me hablaron muy bien de Joanna Newsom, pero lo que escuché no me gustó demasiado.
En cambio, Amy Winehouse sí que me gustó, pero parece que se quedó stand-by por tiempo indeterminado.
Norah Jones y Diana Krall tienen algunos temas muy buenos, pero suelen jugar dentro de límites seguros y estrechos. Además, creo que ya han armado una carrera dentro de esos parámetros.
En cuanto a Duffy, habrá que ver a futuro.

Oigo recomendaciones. Y mientras tanto, les hago un lugarcito y escuchamos a Tina Turner en 1971, cuando casi nadie la conocía fuera de USA, cantando un tema de Lennon y McCartney: "Come toghether":




(Editado)

Empezamos bárbaro, con sugerencia de Diego: "Cuchate Eva Cassidy o Ryan Adams (si, no Bryan, Ryan) y luego me comentás ;) "

Y bueno, acá está Eva Cassidy, en grossa interpretación de "People get ready":



Siguen las recomendaciones. Esta vez, Mariolo nos sugiere a Sarah MacLachlan y aquí la vemos, cantando "Angel". ¡Nada mal!

martes, 7 de abril de 2009

LENTO Y FURIOSO


El señor de la foto no está muy feliz. Y no es para menos: debe ser el único hombre en el planeta que ha sido multado por conducir a alta velocidad en un Ford T.

El Sr. Stanisfield tiene 67 años y compró el coche hace una década. Mecánico de profesión, se prometió a sí mismo que restauraría el auto cuando dispusiera de tiempo libre. Y una vez jubilado, puso manos a la obra: el resultado fue tan bueno que se anotó en un club de coches clásicos que realiza exhibiciones a lo largo de Inglaterra.

Precisamente, volvía de una reunión de ese tipo cuando fue captado por una cámara de la policía de tránsito en Worcestershire y, en consecuencia, fue multado por rebasar el límite de velocidad de 50 millas por hora.



Enojado por las 60 libras que debía pagar, el buen Stanisfield decidió apelar la multa e ir a juicio. Su razonamiento era simple: "No creo que fuese a más de 30 millas por hora, dado que este coche tiene casi 90 años y, esto es sabido, no superaba las 46 millas por hora recién salido de fábrica".

El argumento era interesante, parecía convincente. Y todo iba bien, hasta que el juez preguntó, lisa y llanamente: "Entonces, ¿qué marcaba su velocímetro al momento del hecho?"

Stanisfield quedó mudo. Cuando reaccionó, tuvo que decir la pura verdad: que su coche no tiene velocímetro (los Ford T no lo traían en su equipamiento original).

Ahí las cosas se pusieron feas: el juez añadió otra multa por no tener velocímetro en el tablero y, en resumen, el conductor terminó pagando 138 libras y perdiendo tres puntos en su carnet de conducir.

De acuerdo a los expertos legales, Stanisfield podría apelar la sentencia: desempolvando códigos, encontraron un reglamento que indica que los propietarios de coches anteriores a 1937 no están obligados a tener velocímetro en el tablero.

Pero un cálculo de los costos legales y, sobre todo, de lo que pasaría con su licencia de conducir si le agregan algún carguito más, decidió al hombre a quedarse en el molde.



El diagrama de arriba muestra los mandos y el tablero de un Ford T:
La letra A indica el freno de mano, los tres pedales B-C-D son embrague/reversa/freno, la palanca E permite cambiar dos velocidades y el switch F es el encendido.

El indicador a la derecha del encendido es el medidor de nafta.

Y no hay velocímetro, no señor.