
sábado, 29 de noviembre de 2008
CSI EN LA VIDA REAL

DESPUES DE TODO, EL TAMAÑO SÍ IMPORTA

El asunto del tamaño ha sido ya ampliamente (y acaloradamente) debatido en "Debates paradójicos". Pero siempre hay algo nuevo para agregar:
domingo, 23 de noviembre de 2008
LAS INVASIONES INGLESAS
Me voy a referir a otra invasión inglesa: la musical, protagonizada por bandas que cruzaron el Atlántico y probaron suerte en USA entre los años 1964 y 1966.
Algunos, como los Beatles y los Rolling Stones, se impusieron rápidamente y obtuvieron éxito y difusión mundial. Pero para otros, que también participaron de esa invasión, las cosas no fueron tan sencillas. Por eso vamos a homenajearlos en este post.
En algunos casos, lograron algún hit y posicionaron algún disco en los charts. A otros la suerte les fue más esquiva. Y hubo casos en que la propia fama efímera les quemó la carrera.
Pero había buenos músicos en esas bandas.
Los hacían vestir igualitos, les ponían arregladores que distorsionaban sus composiciones y los mostraban en shows televisivos como si fueran extraterrestres: con decorados pedorros, pésima amplificación, coreografías ridículas y presentadores que no entendían nada de nada.
Y aún así los tipos sacaban adelante sus temas. ¡Si serían buenos!
Empezamos con The Kinks, tocando en 1964 "You really got me" (tema que luego tendría una versión archiconocida de Van Halen):
Seguimos con un clásico de clásicos: "House of the rising sun" interpretado por The Animals (encabezando la fila india está un jovencísimo Eric Burdon, mientras que en los teclados está Alan Price):
Los que siguen son The Zombies, un grupo que tendría más éxito en USA que en su Inglaterra natal. El tema es "She's not there":
A continuación, The Yardbirds, un grupo interesantísimo donde luego tocarían Eric Clapton y Jimmy Page. El grupo casi no se ve en el video, obstaculizado por bailarines y una coreografía que ni siquiera va con el ritmo. Igual se las arreglan para sacar de la manga un temazo: "I'm a man":
Siguen The Hollies, con un popurri de sus temas conocidos (tomado en 1966):
A continuación vemos a The Troggs. Pobres tipos, les pusieron unos trajes espantosos, pero igual sacan adelante un temazo ("Wild thing") que habría de conocer una notable versión hecha por Jimmy Hendrix:
Por último (pero no menos importantes) tenemos un video de los Pretty Things. Los tipos le llamaban a las cosas por su nombre: por eso el tema se titula "LSD" (un par de años después, los Beatles sacarían patente de "transgresores" por usar un acrónimo del ácido en "Lucy in the Sky with Diamonds"):
Probablemente hayan escuchado alguno de estos temas, tal vez en otras versiones. Pero las interpretaciones de estos grupos, que desembarcaron en USA para probar suerte, también eran muy buenas.
O eso me parece a mí.
jueves, 20 de noviembre de 2008
EL PESCADOR PERVERTIDO
LO QUE EL VIENTO NO SE LLEVO

YA NO TE RECONOZCO, MUÑECA
Piénsenlo bien, tómense su tiempo.
¿Ya está? ¿Suficiente?
Bueno, la realidad marca que tiene 49 años. Pero no vayan a pensar que sus genes la han provisto bien a la hora de enfrentar los años. Nada de eso.
Si Sarah Burge, que así se llama, se ha hecho famosa (al menos en su Inglaterra natal) es precisamente por la cantidad de operaciones de cirugía estética que se ha hecho y por lo que ha gastado en el proceso. Son 100 operaciones documentadas, que han costado un total de 850.000 dólares.
Con eso, ha pasado a ser un récord Guiness, ni más ni menos. Y opera (valga la redundancia) un sitio web: http://www.reallifebarbie.com/, donde se promociona a sí misma, en tren de Barbie.

Sarah supo ser conejita de Playboy en sus años mozos, esos que no resiste haber dejado atrás. Difícilmente podrá reconocerla alguien de aquellos tiempos que la vea hoy en día. Veamos el "antes" y el "después":

La última pavada por la cual fue noticia, es cuando pretendió que le pidieron documentos para venderle una botella de vino en un local. Ya que estaba, se hizo sacar unas fotos promocionales alusivas al suceso:

Honestamente, no creo que eso haya sucedido nunca. Salvo que el empleado de la licorería suela tomarse alguna botella de su patrón, no creo que pueda confundir a esta señora con una menor.









