viernes, 12 de noviembre de 2010

ASUSTANDO AL SEÑOR STEVENS


Cuando Pink Floyd comenzó a hacerse popular en el mundillo underground londinense, dos empresas discográficas (EMI y Polydor) enviaron expertos a observar la banda y determinar si valía la pena contratarlos. Recién comenzaba el año 1967.

El tipo que envió la EMI se llamaba Beecher Stevens y era uno de sus ejecutivos de peso.  Pero una cosa es ser un buen negociador y otra muy diferente es entender de música: el tal Stevens llevaba sobre sus hombros el dudoso privilegio de ser "el hombre que rechazó a los Beatles" cuando trabajaba para la Decca.
Efectivamente, la empresa Decca había tenido la posibilidad de fichar a los genios de Liverpool en sus comienzos, pero este tipo había dictaminado que "no tenían futuro musical". Un poco turro el hombre, ¿no?

Como sea, la cuestión es que ese es el tipo que fue a ver una actuación de los Floyd, para tener idea del material que tocaba la banda y tomar una decisión. Pero parece que en la EMI desconfiaban (con razón) de su buen criterio musical, porque lo mandaron acompañado de Norman Smith, el encargado de artistas de la empresa.



Según contaría Smith años más tarde, el señor Stevens no tenía idea de dónde estaba ni de lo que había ido a ver. El lugar (un club underground) no le gustaba y la gente tampoco: estaba asombrado del look de los jóvenes, el pelo largo y los atuendos.

Pareció calmarse un poco cuando el espectáculo comenzó, pero fue una reacción fugaz. Los Floyd abrieron con "Interstellar overdrive", un instrumental que duraba en vivo unos veinte minutos, arrancaba con un riff distorsionado de Syd Barrett y contenía varias improvisaciones, sincronizadas con luces y la proyección de efectos visuales.
Al término del tema, el señor Stevens estaba totalmente anonadado y con una sola idea en mente: irse.

Pero Norman Smith tenía otra opinión. Pensó que habían dado con algo interesante, por lo cual lo convenció de quedarse un poco más.
A mitad del show, los Floyd anunciaron que tocarían "Arnold Layne" y Smith le dijo al señor Stevens que prestara atención porque, si bien no había escuchado el tema, le habían comentado que era una canción de duración perfecta para grabar un single.

Eso era lo que el señor Stevens quería oir: nada de temas extensos, nada de improvisaciones ni solos, nada de efectos sonoros. Quería un tema cantado, que durase tres minutos y tuviera un ritmo "de moda". Y los Floyd también tenían eso en su repertorio, pero con una pequeña salvedad: era un tema compuesto por Syd Barrett.

"Arnold Layne" trata sobre la persona de un fetichista sexual, cleptómano por más señas, que gustaba de robar la ropa interior de las chicas para luego travestirse.
No parece que fuera lo que el señor Stevens tenía en mente como hit para pasar en la radio, porque al decir de Norman Smith, "quedó mudo y horrorizado, abriendo los ojos y la boca más y más a medida que el tema transcurría".

Les dejo un video del tema, tocado por dos de los Floyd y compañia.




Como anécdota extra, les cuento que, pese a todo, la EMI terminó por contratar a los Floyd en sus inicios.
Y "Arnold Layne" fue el primer single de la banda, con bastante éxito pese a la temática "non sancta" (o quizás por eso mismo).

Curiosamente, una de las radios que se negó a emitir la canción por considerarla obscena, fue "Radio London", emisora pirata que era considerada la más liberal y hippie de Inglaterra.

8 comentarios:

Mariolo dijo...

Que buen tema (bah, que descubrimiento el mío).
No conocía la historia esta.
Es increíble como hay gente que labura en temas que desconoce y, encima, decide la suerte de otros o de obras.

María Laura dijo...

Ese señor, Beecher Stevens, qué poca idea al juzgar !!
Afortunadamente todo terminó bien, porque tan talentoso grupo merecía el reconocimiento que tiene hoy día y tuvo en sus comienzos.
Un beso y buen fin de semana Pelado.

pelado1961 dijo...

Mariolo:

Tal cual como decís, las compañías discográficas a veces priorizan el negocio, sin entender para dónde van las tendencias.
Este tipo pifió feo y no creo que estuviera muy al tanto de su tarea.

Un abrazo.

pelado1961 dijo...

María Laura:

Poca intuición la del señor Stevens.
No le gustaban los Beatles, no le gustaban los Floyd..¨.¡no le gustaba nada al gil ese!!!!!

Beso y buen finde para tí también.

vale dijo...

la pregunta es a quien descubrio el tal stevens? para pegar ese laburito en flor de empresa.. pero supongo q esas cosas son mas comunes de lo q se cree, la otra vez vi el programa la pua con el cuarteto y bue, digamos q un artista no se va a quedar quieto por lo que piense un gil..

pelado1961 dijo...

Vale:

El problema es cuando un tipo cerrado termina por impedir la difusión de un artista valedero.
No sé si todos terminan por abrirse camino a la larga.

Beso.

Marcelo dijo...

El que rechazó a los Beatles en DECCA se llamaba Dick Rowe. Stevens trabajaba para Rowe...
Muy uen blog.

pelado1961 dijo...

Muy válida la aclaración.
O sea: hubo DOS turros en vez de uno, jajajajaja.

Gracias, amigo.