martes, 7 de abril de 2009

LA REINA DE LA ISLA


Sophie Tucker es el nombre de la perrita que aparece en la imagen anterior. Sus dueños, una familia australiana, le llamaron así en homenaje a una comediante y cantante de gran popularidad en el pasado.

Un fin de semana de noviembre de 2008 salieron a navegar y llevaron a la mascota con ellos. Inesperadamente, una tormenta se abatió sobre la zona marítima de Queensland, donde se encontraba el yate. Lograron capear el temporal y llegar al puerto, donde notaron con tristeza que la perrita no estaba: pensaron que se habría escondido asustada en el camarote, pero había caído por la borda.



Ninguno de los miembros de la familia se engañó: la tormenta se había producido a cinco millas náuticas de la costa, para peor en una zona donde abundan los tiburones. Tuvieron que hacerse a la idea de que la suerte de Sophie Tucker había sido nefasta.

Pero el destino tiene sus vueltas. Cuatro meses después, unos guardabosques que patrullaban St. Bees (una isla no habitada) notaron que además de las cabras salvajes como únicos "pobladores", había una perra.

Confirmando que el animal no era reacio a la presencia humana y sabiendo que no era originario de la isla, concluyeron que se trataba de una mascota abandonada: por lo tanto la llevaron con ellos.

Volvieron a su base y comentaron el hecho, que llegó a oídos de unos oficiales de la Guardia Costera, quienes recordaron el caso de la familia Griffin y su perrita.



Incrédulos, los Griffin acudieron al lugar y, para su completa sorpresa, la perrita que salió a recibirlos feliz y contenta era Sophie Tucker.

Por extraño que parezca, el animal logró nadar sin contratiempos hasta la isla y, una vez allí, se alimentó de cabras durante esos meses. Jamás había tenido que procurarse comida en su vida.

Sus dueños declararon que volvió a acostumbrarse a su cómoda vida en un santiamén.

Pero si observan bien esa mirada, yo creo que notarán un dejo de nostalgia: probablemente añore los tiempos en que era, nada más y nada menos, la Reina de la Isla St. Bees.

(Post dedicado a Doritila, a Awaken y, en general, a quienes gustan de los animales de compañía)

10 comentarios:

Mariolo dijo...

¿qué decir?
Dramática historia la vivida por la familia y la perrita, pero más que nada espectacular aventura con final feliz de la perrita.
Un monumento a la pichicha

Héctor Gutiérrez dijo...

Muchos creen que los seres que coexisten con ellos, que les acompañan, que les dan alimento, que les cuidan, que les dan salud, no piensan.

Que se pasan la vida rascándose, comiendo y durmiendo.

Esto lo dijo:

a) Mi vecino.

b) Mi perro.

Saludos

Ferchu dijo...

Que te puedo decir, fantanstica historia y un final feliz.

Ferchu dijo...

LA verdad que muy buena historia. Una heroina la perra. Muy bueno el post

Diego González dijo...

Pa! Que sal eh?

pelado1961 dijo...

Mariolo:

Es realmente increíble, porque las probabilidades estaban totalmente en contra de la perrita.
Pero zafó!!

Un abrazo.


Héctor:

Sospecho que la B es la respuesta acertada, jajajajaja.

Va un abrazo.


Ferchu:

Lo más raro de todo (me parece a mí) es que el animalito se las arregló estando solo en la isla.
Pasó de "animal de compañía" a "depredador", así al toque.

Un abrazo.


Diego:

Buena historia, ¿no? Y de la vida real, que son las mejores.

Va un abrazo, amigo!!

Ferchu dijo...

Son los instintos que estaban dormidos nomas

pelado1961 dijo...

Sorprendente.
El bichito se cambió el chip y le salió el lobo de adentro.

Mary Lovecraft dijo...

Qué historia tan impactante y con final tan feliz.

me alegro muchísimo por Sophie, y por su familia humana, por supuesto.

pelado1961 dijo...

Mary: me gustan estas historias porque son raras y felices.
La perrita no tenía chance...y sin embargo, salió adelante.

Besotes!!!