sábado, 6 de junio de 2009

UN MONJE POCO PIADOSO

Creo haber comentado ya que, de niño, me gustaba curiosear en la biblioteca de mi casa.
Nadie me ponía reglas al respecto, podía leer lo que quisiera.

Sin embargo, había una publicación que yo compraba con mis propios ahorros y que, una vez en mi poder, debía ocultar de la vista de mi abuela, a riesgo de ligarme algún rezongo y (cosa peor) que me la quitara.

Vaya uno a saber por qué, pero "El monje loco" desataba la censura más totalitaria en ella.



Para quienes no saben lo que era, paso a explicarles: se trataba de una revista que aparecía semanalmente.

Yo tenía buenas notas y (casi siempre) me portaba bien, así que solía disponer de algunas moneditas para mi peculio. Las revistas me gustaban mucho y por eso, entre las Patoruzito, Isidorito, Batman, Superman, Pato Donald y tantas otras, descubrí un día en el kiosco de mi barrio al Monje Loco.


Ya desde su tapa, advertía: "Historieta de terror para adultos". Pero ese detalle no iba a desanimar mi curiosidad, al contrario. Yo me preguntaba: ¿cómo sería el personaje?

Además, los títulos de cada entrega eran geniales, pavorosos, prometían mucho.
Imagínense:
  • "El Doctor Tiniebla"
  • "La posada maldita"
  • "El vampiro mental"
  • "El oasis fatal"

Y así por el estilo.

Resultado: me compré una y descubrí que estaba muy buena. Y de ahí en adelante....




El personaje era, obviamente, un monje loco (más que loco: locazo) que se hallaba en "la capilla negra", un sitio fuera del tiempo y el espacio, como condenado a permanecer allí.

En cada entrega el monje contaba un relato diferente, usando siempre la misma muletilla a modo de introducción:
"Nadie sabe, nadie supo, la horripilante historia de...."

Y a continuación relataba el caso, entre risas y toques de órgano, sin ahorrar detalles escabrosos. Un capo, a mis ojos de niño.





Por lo que pude averiguar al paso de los años, el personaje surgió de un programa radial, en tiempos tan lejanos como el año 1937.

Netamente latinoamericano, el Monje Loco fue mexicano de origen.

De la radio pasó a ser historieta, afincado en una revista llamada "Chamaco" (que no llegó a estas tierras). Y entre diversos vaivenes editoriales, que le vieron aparecer y desaparecer con las décadas, encontró su propio sitio y se publicó con nombre propio. En total, casi unas doscientas entregas.

Según parece, el último número de "El Monje Loco" se publicó en 1971. Y luego desapareció por completo.
Mi abuela, contentísima.

Les dejo las tapas de algunos números, para que vean cómo era el asunto:








Un comentario final, que quizás Mariolo pueda aclarar: al parecer, el personaje fue retomado en un número especial de Batman titulado "Batman y el Monje Loco".

Con bastante más charme que el original, ya no parece un loco desarrapado: tiene capa roja y elegante, un par de mastines que parecen salidos del mismo Infierno, un castillo-abadía en la cumbre de una colina...



Lo único que le falta es el Porsche y un par de chiquilinas para ser un villano espectacular.
¿Dónde quedó el monje zaparrastroso que tocaba el órgano y se babeaba en la Capilla Negra?
"Nadie sabe, nadie supo....muajajajjajajaja"

13 comentarios:

francisca dijo...

Pah!Cuantos recuerdos Pelao!!Yo iba 2 veces por semana a la libreria Ruben,en Tristan Narvaja,y era segun recuerdo la unica lectura que trataron de censurarme jaja!Mas te digo;vivia en Paysandu y Roxlo,donde todavia existe el kiosco,y alli no me la vendian (aliados de mis padres)asi que me escapaba y corria hasta la libreria.
Gracias Pelao!Son buenos recuerdos para bancarse el "viejazo"jaja
Besso

Margarita dijo...

Todas las otras revistas que nombraste las leía, amaba Patoruzito, pero ésta nooo, el TERROR no era lo mío... hasta... que hice realidad aquella canción de Mateo "El país de las maravillas" y encontré lobos feroces detrás de los escritorios. Los únicos personajes de terror que tengo más cerca son reales y dirigen (o creen que lo hacen) empresas -¿grandes?. PEro volviendo al Monje Loco creo que yo hubiera estado de parte de tu abuela.... HE DICHO
MARGA

Adolfo Calatayu dijo...

Que grande Pelado,me hiciste recordar una revista que compraba (un latrocinio a una lata de leche en polvo Nido,que oficiaba de alcancía,perteneciente a mi vieja;no te cuento la paliza que me dió cuando se avivó),de pibe llamada "Joyas de la mitología"...veo que aún las conservas,que buen recuerdo de una época maravillosa.
...Y sí,que charme con el Caballero de la Noche.
Abrazooooooooo

Lux dijo...

JAJAJA muyyy bizarro!!! no sabía de su existencia... ese monje mete miedo! con razón tu abuelita te censuraba jajajaj

pelado1961 dijo...

Fran:

Cómo no voy a acordarme de la Librería Ruben!!!!
Maravillosa, porque había de todo en materia de libros y revistas (no sé cómo estará ahora).

Besote!!
PD: qué kioskero botonazo!!


Marga:

Totalmente de acuerdo: los monstruos de la vida real son mucho más temibles que los de ficción.
Por eso mismo son agradables los de ficción: porque sabemos que son de mentirita.
(Conocemos gente que hace parecer un amateur al Monje Loco, jajajaja)

Besote.

pelado1961 dijo...

Adolfo:

Veo que ligaste la paliza aunque te compraste una revista educativa.
Imaginate si te aparecías con el Monje Loco!!!!
No hay caso, las madres y las abuelas no entendieron nuestras ansias de cultura, jajajajaja.

Va un abrazo!!

pelado1961 dijo...

Luxie:

"Bizarro" es la palabra justa para esa revista, aunque no se utilizaba en esa época.
Mi abuela simplemente decía que era "esa revista de porquería", jajajajjaja.

Besote.

Mary Lovecraft dijo...

¡Fantástica entrada mi Pelaíto!

para nada conocí a este personaje, a esta revista se me presentó rebuena!!! me recordó en cierta manera a los antiguos Creepy que con tanta avidez leía de pequeña, a pesar de llevar en cada portado un slogan muy parecido al que llevaba esta del monje, aquello de...
'revista de terror para adultos'

gracias por compartir la info, he disfrutado mucho mucho este post!

un beso grande mi Pelaíto!!

Mariolo dijo...

Buena entrada, Pelado. Bizarro el monje.
Con Batman, no se. Son esas cosas de los yankis, agarran un personaje de otra editorial, lo adaptan y ya no es más el mismo. Si bien me gusta Batman, esa serie donde hubo mostruos salidos de laboratorios y luego el Monje, pues no gustar ... jaja

Gastón dijo...

Epa, a mí me copaba el Monje Loco.
Todo un personaje: ¡otra que anti-héroe!!!

pelado1961 dijo...

Mary:

Ya ves, por todos lados hubo buenas revistas con "advertencias" inútiles, jajajjaja.

Besotes!!!


Mariolo:

Como que desnaturalizan los personajes al mezclarlos de cualquier manera, ¿no?
Además, "Batman" siempre tuvo buenos villanos propios de sobra.
No había necesidad de agregar otros.

Un abrazo!!


Gastón:

Menos mal, creí que sólo yo la habia leído.
Ya estaba por ir a terapia, jajajajaja.

Un abrazo.

Carlos Monje Loco dijo...

El Monje Loco era fascinante, sobre todo conseguido en la Librería Ruben a cambio de unas cuantas Para Ti.

pelado1961 dijo...

Carlos:

Ese tipo de canjes era bueno, pero peligroso. Si la dueña de las Para Tí se avivaba, seguro que uno estaba frito, jjajajajaja

Saludos!!!