miércoles, 13 de mayo de 2009

¿DE QUÉ ESTAMOS HECHOS?


Si usted saliera ahora mismo a la calle y, armado con un revólver, disparase a quemarropa sobre las personas que pasan, matando incluso a mujeres y niños, pronto iría a la cárcel por cometer un acto tan vil y execrable.

Sin embargo, basta con modificar algunas circunstancias para que en vez de llamarlo asesino le llamen héroe: esto se da cuando un acto de barbarie se disfraza como misión de guerra.

Es bien conocido lo sucedido en los bombardeos atómicos de Hiroshima (140.000 muertos) y Nagasaki (80.000 muertos) en el año 1945: se sabe que la mayoría de las víctimas fueron civiles indefensos, sin distinción de sexo o edad.

Con el tiempo, circularon muchas leyendas acerca del destino de los tripulantes del "Enola Gay" (el avión que arrasó Hiroshima): que uno de ellos se suicidó, que otro se recluyó en un monasterio, etc.
Pero todas estas historias eran falsas: los aviadores continuaron con su vida normal, convencidos de que habían cumplido una importantísima misión para su país.

Del otro lado, aquellos que tuvieron la fortuna de sobrevivir a la destrucción también continuaron con sus vidas. Pero nunca pudieron olvidar lo que vieron ese día.

Prueba de ello es el resultado de un proyecto de la UCLA (Universidad de California), que busca concientizar acerca de los peligros de una guerra nuclear. Como parte del proyecto, se pidió a un grupo de sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki, que dibujaran o pintaran sus vivencias de aquella lejana jornada.

Aquí tenemos algunos de los resultados:

"El domo de Hiroshima" por Tsutomu Kojiri (4 años de edad al momento del bombardeo):


"Cuerpos apilados" por Shinko Ishibashi (6 años de edad al momento del bombardeo):


"Una madre enfrenta las llamas con su hijo en brazos" por Ikue Yamada (12 años al momento del bombardeo):


"Escapando con un amigo" por Akihiro Takahashi (14 años al momento del bombardeo):


"Un infante y su madre muerta" por Yoshitaka Usugawa (14 años al momento del bombardeo):



"Gente caminando a lo largo del río" por Atsuko Iwamoto (13 años al momento del bombardeo):



"Corro hacia mi casa a través de un mar de llamas" por Yoshiko Michitsuji (20 años al momento del bombardeo):


"Un día después" por Yasuko Yamagata (17 años al momento del bombardeo):



"Muerte" por Yuji Ichida (32 años al momento del bombardeo):



"Ciudad infernal en un mar de llamas" por Kenichi Nakano (47 años al momento del bombardeo):



Muchos más dibujos y pinturas pueden ser consultados aquí, en la página que la UCLA destinó a este proyecto.
Algunas de las imágenes, pese a que sus autores no son artistas profesionales, son lo suficientemente crudas y directas como para transmitir emociones fuertes. Están avisados.
Es probable que una simple página web no sea suficiente para mostrar los efectos indeseables de la violencia desatada.

Hoy por hoy, la Segunda Guerra Mundial ocupa apenas algunas líneas en los libros de texto de nuestros hijos. Pero los sesenta millones de muertos que se llevó ese conflicto, merecen mucho más que eso: cada uno tenía una historia de vida única e irrepetible, como todo ser humano.

La pregunta que titula el post (¿De qué estamos hechos?) no intenta ser capciosa ni retórica. Por el contrario, intenta postular cuáles son nuestras motivaciones y, lo más importante: si logramos aprender de nuestras experiencias como especie.

Dicen que los animales actúan por instinto y, en consecuencia, repiten sus conductas una y otra vez a lo largo de la existencia de su especie. Por decirlo así, parece ser que el último león de la historia tendrá el mismo comportamiento y costumbres que el primero que existió.

¿Y nosotros qué? ¿También nos vamos a repetir?

8 comentarios:

Diego González dijo...

Ciertamente espero que no... Vos sabés que los otros días casualmente hablábamos del futuro referente a problemas mundiales con un amigo y nos dio miedo pensar en todo lo que puede suceder... un holocausto nuclear entre ellos... solo pensemos un segundo la cantidad de enfermos que tienen acceso a armas nucleares y solo tienen que apretar un botón para que todos volemos a la mierda...

Adolfo Calatayu dijo...

Un verdadero y espantoso horror;por casualidad en estos días me estoy enterando que uno de los planteos polémicos (bah,muy polémico no,ya que todos coinciden en lo mismo),de la Filosofía "actual" es acerca de si el Hombre moderno es capaz de tener una experiencia o si la destrucción de la experiencia debe considerarse un hecho consumado. Todos los signos y síntomas apuntan a esto último;qué le dejamos a nuestros hijos?
Aún conservo cierta esperanza,soy muy ingenuo?
Abrazo grande,Pelado !!!

Mary Lovecraft dijo...

No sé de qué estamos hechos mi Pelaíto, y me entristece imaginar que tal vez ninguno de nosotros lo sepamos...y me entristece desde luego porque sin lograr hallar respuesta a ello, nunca sabremos encaminarnos.. (vengo del blog de otro amigo que me hizo reflexionar mucho sobre lo mismo)

un besote para tí

Mistik dijo...

Madre mía, que fuerte....

pelado1961 dijo...

Diego:

Tal cual, creo que un montón de personas muy poco confiables está en esa lista.
Y piensan que pueden apretar el botón y después inventar una excusa (que siempre tienen a mano alguna).

Un abrazo.

pelado1961 dijo...

Adolfo:

Yo también me sumo al club de los ingenuos, me parece.
Pero el asunto es que las generaciones pasan y no parecen aprender de la Historia.
Para mejor, embocamos una época totalmente banal, donde cualquier pavada tiene más espacio en los medios que un tema serio.
(A lo mejor, si el guionista de Los Simpsons pone este tema en un capítulo....)

Va un abrazo !!

pelado1961 dijo...

Mary:

Creo que la gente está muy ocupada en consumir y mantener un nivel de vida. Luego, en su tiempo libre, no quiere oir nada de estas cosas: prefiere "apagar" el cerebro a los temas serios.

Besote!!!

pelado1961 dijo...

Brujita:

Fuerte mismo. Y absolutamente real, a tal punto que difícilmente pueda ser superado por la ficción.

Un besote para vos.