lunes, 28 de abril de 2008

FRANCISCO PIRIA Y HELIOPOLIS


Ya hemos mencionado que la idea original de Francisco Piria era bautizar como Heliópolis a la ciudad que pugnaba por construir. Recién luego, mucho después, el nombre "Piriápolis" (que comenzó como broma periodística) tomaría cuerpo hasta imponerse.

¿De dónde sale entonces el topónimo "Heliópolis"? ¿Cuál es su significado y cuál era la intención de Piria al elegirlo? Hemos investigado un poco al respecto.

Por de pronto, el primer dato que surgió es que existió efectivamente una ciudad llamada Heliópolis en el antiguo Egipto. Aquí vemos dónde se ubicaba concretamente:

Su nombre egipcio era Iunu, que significa "pilar". Los coptos la conocieron como On. Y fueron los griegos quienes le llamaron Heliópolis ("ciudad del Sol") puesto que era sede principal del culto al dios solar Ra.
Aparece nombrada en crónicas del año 3.000 a.c. (o sea, hace unos bonitos cinco mil años) y fue, junto con Tebas y Menfis, una de las tres principales ciudades del antiguo Egipto.

¿Se sabía esto en época de Piria? Sí, se conocía este dato y, además, la egiptología estaba en pleno auge: expediciones de muchas nacionalidades "trillaban" el país del Nilo en busca de tesoros arqueológicos. Y no pocos aventureros buscaban tesoros de los otros, contantes y sonantes.

Pero volvamos al tema: ¿qué queda de Heliópolis hoy en día? No una ciudad que podamos visitar, ciertamente. En la actualidad, es apenas una barriada del moderno El Cairo, según lo muestra este mapa:

Por supuesto, esto no significa que no queden restos arqueológicos. Es que fueron muchas generaciones las que vivieron allí. La ciudad alcanzó su máxima extensión y poderío hacia el 1300 a.c., pero luego vendría el declive.

Arrasada por sucesivas invasiones persas, fue destruida al menos en dos ocasiones, hacia el 525 a.c. y el 343 a.c., a partir de lo cual fue despoblándose lenta y paulatinamente. La fundación de Alejandría supondría el golpe final. Para el siglo I a.c. ya estaba deshabitada. Las excavaciones realizadas no permitieron encontrar grandes monumentos en demasía, debido a que muchos de los que existían fueron trasladados a Alejandría y a Roma. Y muchos de los que quedaron fueron usados como "cantera" de materiales para edificaciones en El Cairo realizadas en la Edad Media.

Aún así, se encontraron murallas (imagen anterior) o pinturas en tumbas (imagen siguiente): A principios del siglo XX, la zona fue comprada por una compañía privada y luego, durante el protectorado británico, sería repoblada con coptos y extranjeros. Finalmente, la expansión lógica de El Cairo terminó por incorporarla como un barrio más de la ciudad, en la segunda mitad del siglo.
Es probable que los griegos le dieran un nombre vinculado al Sol por simple traducción directa tomada de la literatura teológica egipcia, que nombraba a la ciudad como Per-Ra (ciudad de Ra, ciudad del Sol). Aún antes de ello, la ciudad ya estaba vinculada a cultos solares del dios Tem, deidad del sol poniente.

La Biblia menciona esta ciudad con tres nombres diferentes: On, Aven y Bet-Shemesh.

Se sabe que gran parte de la literatura teológica del antiguo Egipto proviene de los sacerdotes de Heliópolis. La máxima influencia de los mismos se produjo durante el reinado del faraón Ramsés II, cuando se calcula que alrededor de 13.000 personas cumplían funciones en el templo de la ciudad.

Respecto a dicho templo, éste nunca fue ubicado, destruído probablemente durante las invasiones persas. Lo que se sabe es que también oficiaba como observatorio astronómico y depósito de documentos reales. Algún obelisco (que quizá integrase el complejo del templo) fue llevado por los romanos cuando éstos ocuparon Egipto y pudo conservarse hasta hoy.

Pero no solamente Ra (el dios Sol) era adorado en Heliópolis. La señora de la ciudad era la deidad Hathor, que era representada normalmente bajo su aspecto bóvido. Interesante coincidencia de imágenes que hacen pensar en la Fuente del Toro local.

También es de resaltar (¿otra coincidencia más?) que Piria siempre dijo que el agua de la Fuente del Toro tenía propiedades medicinales, lo cual es interesante: la diosa Hathor tenía para los egipcios poderes de curación, a partir del momento en que sanó un ojo de Horus que Seth le había herido.




¿Y la vinculación de Heliópolis con la Alquimia? Partamos de la base, aunque sea innecesario decirlo por lo obvio, que el Sol y el oro están estrechamente vinculados en la terminología de la disciplina.

Pero además de ello, el nombre de la ciudad aparece mencionado en sendas dedicatorias que realiza Fulcanelli, el alquimista más nombrado del siglo XX, al dar a conocer sus obras fundamentales: "El misterio de las catedrales" (1925) y "Las moradas filosofales" (1929).

Efectivamente, se lee idéntica dedicatoria en ambos libros:

"A los hermanos de Heliópolis"



¿Dedicaba entonces Fulcanelli (cuya verdadera identidad nunca pudo establecerse) sus obras máximas a cofrades de una ciudad egipcia que ya no lo era? ¿O a integrantes de una fraternidad que tomó ese nombre prestado?

Me atrevo a sugerir una tercer opción: Piria tuvo fluidos contactos con Europa, que se tradujeron en múltiples viajes y vínculos que fue estableciendo en el Viejo Continente. Y quizá, recíprocamente, no sólo visitaron estas tierras arquitectos y artesanos europeos vinculados a los proyectos edilicios de Don Francisco. Tal vez también se sumaron algunos alquimistas, entre ellos Fulcanelli. Y en ese caso, los "Hermanos de Heliópolis" constituirían una cofradía de alquimistas que operó por estas tierras.

5 comentarios:

Lux dijo...

Tus escritos sobre Francisco Piria son absolutamente fabulosos!!! he estado tratando de encontrar esta información durante muchísimo tiempo. Es muy probable que viaje hasta allá en el verano para hacer un trabajo fotográfico sobre su obra, con un interés fundamentalmente histórico y por sobre todas las cosas, por su carga mística y simbólica, así que me ha sido de muchísima utilidad! Muchas gracias!!
Saludos desde Buenos Aires

Lux dijo...

Tus escritos sobre Francisco Piria son absolutamente fabulosos!!! he estado tratando de encontrar esta información durante muchísimo tiempo. Es muy probable que viaje hasta allá en el verano para hacer un trabajo fotográfico sobre su obra, con un interés fundamentalmente histórico y por sobre todas las cosas, por su carga mística y simbólica, así que me ha sido de muchísima utilidad! Muchas gracias!!
Saludos desde Buenos Aires

Anónimo dijo...

muy buena info.. lo qe hai qe investiigar es qe Heliopolis por lo qe yo investigue quiere deciir: "la ciudad qe mira al sol" nose es lo qe yo pude conseguir pero al verdad mui buenaa

Gustavo dijo...

Te propongo una cuarta opción para "Heliópolis". ¿Se podría relacionar su filiación ideológica -enmarcada por el socialismo utópico- con la obra de Tommaso Cammpanella, "La ciudad del Sol"? La sociedad Teocrática de Cammpanella sobre bone la idea del biel ideal y el amor por sobre los beneficios personales. La idea del progreso social es subyacente para ese autor.

pelado1961 dijo...

Gustavo:

Creo que tu interpretación es muy válida, sobre todo teniendo en cuenta que la idea de una sociedad perfecta estuvo en la cabeza de Piria.
Algo de eso se ve en uno de sus libros, "El socialismo triunfante".

Bienvenido al blog!!!