viernes, 30 de mayo de 2008

OVNIS - EL CASO VALENTICH


El 21 de octubre de 1978, el piloto australiano Frederick Valentich tenía pensado realizar un vuelo de paseo desde el aeropuerto Moorabbin (Melbourne) hasta King Island.
Despegó a las 18:19 (hora local), con excelentes condiciones climáticas: buena visibilidad y vientos suaves. Su avión, un Cessna 182-L, estaba en perfecto estado y con tanque lleno.

Sin embargo, Valentich nunca arribó a su destino. Pese a la gran búsqueda que se realizó, no fueron encontrados restos del aparato o del piloto.


El caso hubiera caído rápidamente dentro de la categoría de simple accidente, aunque no hubiera ni restos ni causa aparente. Pero lo que lo hace extraordinario es que Valentich reportó un OVNI durante su vuelo, comunicando la apariencia y movimientos del artefacto a la torre de control.... hasta que cesó toda transmisión.

Efectivamente, a las 19:06 Valentich se comunicó con la torre de Melbourne, solicitando información acerca del tráfico aéreo en su zona:

Valentich: Melbourne, aquí Delta Sierra Juliet. ¿Hay tráfico conocido por debajo de los 1.520 m?

Torre: Delta Sierra Juliet, no hay tráfico conocido.

Valentich: Delta Sierra Juliet, parece que hay un avión enorme por debajo de los 1.520 m.

Torre: Delta Sierra Juliet. ¿Qué tipo de avión?

Valentich: Delta Sierra Juliet. No puedo asegurarlo, es muy brillante.. me recuerda a las luces de aterrizaje.




Casi al instante, Valentich se da cuenta de que no se trata de un aparato comercial. Piensa entonces en algún artefacto militar y pide información a la torre de control:

Valentich: Melbourne, aquí Delta Sierra Juliet. El avión acaba de pasar por encima de mí unos 304 m más arriba.

Torre: Delta Sierra Juliet, ¿de verdad es un avión tan grande?

Valentich: Mmm..., no puedo asegurarlo por la velocidad a la que vuela. ¿Hay alguna actividad de las Fuerzas Aéreas en la zona?

Torre: Delta Sierra Juliet, no hay actividad conocida en el área.



En este punto, el piloto y la torre quedan desconcertados. Para colmo, la conducta posterior del artefacto es rara y, por más que quiera, Valentich no sabe a qué se enfrenta:

Valentich: Melbourne, ahora se está aproximando desde el este hacia mí.

Torre: Delta Sierra Juliet.

[micrófono abierto durante dos segundos]

Valentich: Delta Sierra Juliet. Parece que está jugando, pasó volando sobre mí, dos, tres veces, a una velocidad que no pude determinar.

Torre: Delta Sierra Juliet, ¿cuál es su nivel actual?

Valentich: Mi nivel es cuatro mil quinientos, cuatro cinco cero cero.

Torre: Delta Sierra Juliet, ¿nos confirma que no puede identificar el aparato?

Valentich: Afirmativo.

Torre: Delta Sierra Juliet, entendido.


Menos de medio minuto después, el piloto vuelve a comunicar con la torre de Melbourne, haciendo la clara observación de que lo que veía no era un avión:

Valentich: Melbourne, Delta Sierra Juliet, no es un avión, es..... [micrófono abierto durante dos segundos].

Torre: Delta Sierra Juliet, ¿puede describir el aparato?

Valentich: Delta Sierra Juliet, cuando pasa volando veo que es muy largo [micrófono abierto durante tres segundos] no puedo identificarlo más debido a la velocidad [micrófono abierto durante tres segundos]. Está delante de mí en este momento, Melbourne.

Torre: Delta Sierra Juliet, entendido, y ¿cómo sería de grande el objeto?

Valentich: Delta Sierra Juliet, Melbourne, parece que permanece estacionario. En este momento estoy describiendo una órbita y él hace lo mismo encima de mí. Tiene una luz verde y parece metálico. Es muy brillante.

Torre: Delta Sierra Juliet.

Valentich: Delta Sierra Juliet [micrófono abierto durante cinco segundos]. Ha desaparecido.

Por unos momentos, el piloto se tranquiliza. Vuelve a preguntar a la torre si hay tráfico aéreo militar en la zona. De pronto, el objeto vuelve a aparecer y es ahí donde el avión de Valentich empieza a tener problemas:

Torre: Delta Sierra Juliet, confirme si el avión se ha ido.

Valentich: Repítalo.

Torre: Delta Sierra Juliet, ¿el avión todavía está con usted?

Valentich: Delta Sierra Juliet, está [micrófono abierto durante dos segundos] ahora se aproxima desde el sudoeste.

Torre: Delta Sierra Juliet.

Valentich: Delta Sierra Juliet, parece que el motor no responde. Marca veintitrés, veinticuatro y está fallando...

Torre: Delta Sierra Juliet, entendido, ¿cuáles son sus intenciones?

Valentich: Mi intención es ir a King Island. Ese extraño avión sigue volando encima de mí [micrófono abierto durante dos segundos]. Está sobrevolando pero no es un avión.

Torre: Delta Sierra Juliet.

Valentich: Delta Sierra Juliet, Melbourne [micrófono abierto durante diecisiete segundos]. [No hubo conclusión oficial sobre el extraño ruido que se oyó y que interrumpió la última frase del piloto].

Ese es el fin de la transmisión, transcripta tal cual fue grabada por la torre de Melbourne. La búsqueda, como se dijo, no arrojó ningún resultado.

Hoy por hoy, una placa recordatoria del incidente puede verse en un faro cercano a la zona:



El Caso Valentich es, por sí solo, todo un misterio. En el peor de los casos, si el piloto hubiera debido posarse en el mar, el avión estaba diseñado para flotar durante un tiempo prudencial, además de estar equipado con chalecos salvavidas y una radio de emergencia.

Además, consta en los registros que el alerta al servicio de búsqueda y rescate fue dado apenas se cortó la comunicación.

De todas maneras, tres hechos convierten el caso en algo aún más enigmático:


  • La investigación subsiguiente de las autoridades pareció estar dirigida a explicar el incidente costara lo que costara, aún si era necesario inventar respuestas: primero se habló de "desorientación del piloto" (hasta que la transcripción de las comunicaciones obligó a abandonar esa posibilidad) y luego se llegó a especular con un suicidio (aunque nada lo indica).
  • La misma tarde en que el piloto y su avión desaparecieron, un fotógrafo amateur tomaba vistas de paisajes en la zona del incidente. Al revelarlas, aparecieron grupos de objetos no identificados en el cielo, que no habían llamado la atención en su momento.
  • En 1990 apareció en la Plaza del Charco (Tenerife) un joven que manifestó ser Frederick Valentich, exhibiendo un pasaporte australiano como prueba, ante las personas que allí se encontraban, a las cuales manifestó haber sido reclutado por extraterrestres. Desapareció antes de que llegaran las autoridades. Posteriormente, un investigador español entrevistó a los testigos, que reconocieron por fotos a Valentich, aunque aclararon que no presentaba señales de envejecimiento.

No es fácil de explicar, ¿verdad?

2 comentarios:

Fonzi dijo...

Yo era un tanto renuente a este tipo de cosas hasta que tuve la experiencia de ver un OVNI.
Y no estaba solo ,fue en la rambla frente a Punta Gorda y habia como 5o personas +.
Aunque ud no lo crea...

pelado1961 dijo...

Lo creo, Fonzi.
Ya es mucha la gente que ha pasado por este tipo de experiencias, aunque los científicos estén renuentes a admitir el fenómeno (¿o será que se mandan la parte, tanto ellos como los militares, y saben algo que no divulgan???)

En fin, algún día lo sabremos (y yo seguiré al firme con los posts sobre el tema).

PD: Fonzi: contá algo más del avistamiento, que el tema está interesante!!!
Un abrazo.