jueves, 12 de junio de 2008

AMIGOS DE FIERRO


Vaya que vivimos tiempos extraños.

El mundo se asemeja cada vez más a un enorme carnaval veneciano, donde nadie conoce a nadie porque todos llevan bonitas máscaras puestas. En algunos casos, se trata de lujosas creaciones, pacientemente trabajadas y adornadas, tan sobrecargadas que no dejan ni atisbar lo que hay debajo de ellas.

Por eso abundan los desengaños, porque muchas veces cometemos el error de valorar al otro según su disfraz. Y cuando se saca la careta....Dios nos ampare.

Sin embargo, aún hay seres que no se fijan en las apariencias: los perros.

A ellos no les importa tu apellido, tu cargo, tu sueldo, la marca de tu ropa, el año de tu coche o el barrio de tu casa. Si tenés la suerte de que un perro te adopte (aunque creas que el proceso es al revés), has ganado un amigo de fierro para toda la vida.

Si dudás de lo que te digo, te invito a ver las dos imágenes que siguen. Provienen de algún lugar de Brasil donde un vagabundo falleció al ser atropellado por un auto. Ese hombre no tenía casa ni coche ni cuenta bancaria. No tenía siquiera un futuro.

Pero tenía un amigo de fierro.



5 comentarios:

Fonzi dijo...

Uhhh , que bajon loco...
Ta no quiero mirar mas...
Este tipo de cosas me parten el alma.
SALÚ...

pelado1961 dijo...

Fonzi: sabés que a mí también me duelen esas fotos, pero eran parte importante en la cuestión que quería tratar.

Los amigos son los que se quedan cuando todos los demás se borran, cuando estás en la mala.

Un abrazo.

Mariolo dijo...

Arranqué a leer con la idea de hacer el chiste de Herracor (por el título del post) ... pero cuando llego a las fotos ... ta, me desarmaste y mal.

GaTo Y RenGo dijo...

Muy lindo post, yo tuve una perra, fiel amiga tamb, es verdad lo q decís de los canes son lo mas fieles que hay. Y a los amigos hay q valorarlos como vs decís son los que se quedan cuando todos los demás se borran.

saludos!

pelado1961 dijo...

Bienvenidos, Mariolo, Gato y Rengo.
Y gracias por comentar!!!

La idea del post era llamar la atención sobre algo que no abunda: la amistad verdadera.
Perdonen si alguno sintió un "gancho" al hígado cuando vio esas fotos, créanme que a mí también me pegaron duro.