sábado, 14 de junio de 2008

ARTE - LA CUEVA DE LAS MANOS


La Cueva de las Manos es un sitio arqueológico y de pinturas rupestres que se encuentra en Argentina, en la provincia de Santa Cruz.
Fue "descubierta" para el mundo occidental en 1876, por parte de Francisco Moreno (el famoso Perito Moreno).

La cueva está ubicada dentro de un profundo cañadón del Río Pinturas, afluente del Río Deseado. Tiene 24 metros de profundidad, 15 metros de ancho en su entrada y unos 10 metros de altura al principio, presentando luego un declive que termina fijando la altura en poco más de los 2 metros.



En esta cueva pueden apreciarse algunas de las manifestaciones artísticas más antiguas del continente americano. El sitio forma parte de un conjunto de yacimientos arqueológicos que han puesto en duda la teoría del "poblamiento tardío" del continente americano.

¿Recuerdan lo que nos enseñó la maestra acerca del pasaje de hombres primitivos desde Asia a América, a través de Alaska? Pues parece que no ocurrió así y éste es uno de los sitios que lo acreditan.



La Cueva de las Manos fue relevada por primera vez en 1949 y recibe su nombre por la gran cantidad de siluetas de manos en negativo que contiene (se han contado 829).

Tales siluetas se hallan en muchos casos superpuestas. Para sorpresa de muchos, se ha determinado que el método por el cual fueron realizadas es una forma de aerografía: el material cromático se aplicaba por soplado a través de pequeños huesos de animales). También hay pinturas de manos realizadas de forma simple, es decir, apoyando las manos previamente pintadas sobre la superficie a colorear.



Sólo es posible especular cuál era el significado o propósito de estas pinturas. La teoría más aceptada apunta a un ritual de carácter mágico, un intento de unión mística entre los acólitos y las fuerzas telúricas.

Otra teoría menos favorecida sugiere una intención de perpetuidad de los participantes, a través de la fijación de su identidad por ese medio.


Es posible observar también representaciones de animales, sobre todo guanacos, que formaban parte de la dieta natural de los pueblos que habitaban aquí. Por eso es que se encuentran también escenas de caza colectiva. La figura humana es escasa, aunque presente bajo formas lineales.


También es posible encontrar figuras geométricas, entre las cuales destacan unas enigmáticas espirales. Se cree que las mismas serían representación de sus deidades, hoy ignotas.
Yacimientos arqueológicos muestran restos de asentamientos cercanos que datan del 10.500 a.c.

Los pigmentos utilizados tenían por materias primas frutos, plantas y hasta rocas molidas. Es probable que se utilizara también la sangre de los animales cazados. La gama de colores presentes es muy interesante: rojo, ocre, blanco, violeta, verde, negro y amarillo.


La datación de las pinturas las ubica en tres períodos. Primeramente encontraríamos un grupo que abarca las realizadas desde el 7.730 a.c. hasta el 5.470 a.c.

Dentro de ellas, vemos escenas de caza bastante simples, dinámicas. Se ven aproximadamente unos cuarenta guanacos perseguidos por unos diez cazadores. En otra escena, un guanaco ha sido rodeado por los cazadores (indicativo tal vez de captura para domesticación). Los animales han sido detalladamente observados para su realización.

Las figuras humanas estáticas están representadas de frente, con tocados posiblemente de plumas. Las figuras que persiguen animales se ven de perfil. También pueden verse líneas punteadas que, seguramente, indican la trayectoria de proyectiles similares a rompecabezas y boleadoras.


Las manos que se encuentran en este período se pintaron en negativo (por aerografía). Es muy interesante el hecho de que los colores estén aplicados, una y otra vez, en un orden preciso: se comenzó por el negro y se terminó por el violeta, con intermedio de rojos y ocres.

Como aparecen en paredes externas y aleros exteriores, lugares de buena luz, se piensa que formarían parte de algún ritual comunitario (aunque sólo es posible especular al respecto).



El segundo grupo de pinturas abarca las realizadas desde el 5.470 a.c. hasta el 1.430 a.c.

Las escenas presentan menos dinamismo. Hay un importante grupo de guanacos realizado en forma simétrica en el paredón del fondo de la cueva. Aparecen aquí los colores blanco y un rojo muy oscuro (no utilizados antes). Se pueden ver también figuras abstractas, manos casi siempre izquierdas (a veces con el antebrazo) y unas extrañas figuras biomorfas de color rojo y rojo violáceo (similares a lagartos).



El último grupo abarca lo realizado desde el 1.430 a.c. hasta el 1.000 d.c.

Están presentes menos motivos, a veces superpuestos unos a otros. La figura humana es lineal. Hay manos realizadas en negativo con pigmentos blancos sobre una superficie previamente tratada con rojo. También se ven espirales, círculos concéntricos y las llamadas clepsidras (triángulos unidos por su vértice opuesto).

Son frecuentes las líneas, guardas y largos zig-zags. Los animales representados son pocos.



Entre todas las pinturas, ha llamado la atención de los investigadores una mano de seis dedos que se encuentra representada, cuyo significado permanece desconocido.

Tampoco se ha podido determinar con precisión la composición de los pigmentos, aunque se especula conque el rojo proceda de hematita, el blanco de caliza, el negro de carbón vegetal y el amarillo de limonita. A ello deben agregarse pigmentos de origen animal o vegetal. La grasa de guanaco puede haber jugado un rol como aglutinante.




Esta cueva ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

Fuente de algunas imágenes: Jordi Busqué.

5 comentarios:

Fantômas dijo...

Muy interesante!

Un abrazo che.

Mariolo dijo...

maravilla, no me queda otra

pelado1961 dijo...

Verdaderamente, amigos, esto es algo fabuloso.
Y quisiera entender por qué es casi desconocido.

Un abrazo, Mariolo y Fantomas!!!

Anónimo dijo...

Que increíble, estoy entretenida buscando figuras biomorfas de la Estancia La Maria o El Ceibo, y de repente caigo en la Cueva de las Manos, de un Blog -que ya en un principio me sorprendió- y no sólo eso, sino que además tengo el placer de leer un informe dinámico sin tener que someterme a los aburridos libros que cuentan estas alucinantes historias.


No deja de fascinarme el Estilo de Grecas, o en otros términos llamado "arte ornamental", de una tendencia abstracta geométrica bastante compleja que es realmente para contemplar.

No estaría de más mantenernos en contacto.
Volveré a leerte.
Vero.

Anónimo dijo...

tendróas que agarrar informes relizados de 1990 al presente, porque te quedeste en el tiempo con mchos datos que das por cierto.
Entre otras coss para pintar utilizaron óxidos de hierro, trozos d yeso(para que se adhiera mejor al panel)
:)